La autoexploración mamaria consiste en la exploración mensual de los senos y axilas permitiendo a las mujeres conocer minuciosamente las características de sus mamas. Esto permite la rápida detección de cualquier cambio.

Con esta sencilla técnica las mujeres toman un papel activo en la detección precoz del cáncer de mama ya que los hallazgos de la autoexploración pueden proporcionar una valiosa información a su médico.

La finalidad de la autoexploración mamaria es la de notificar cualquier cambio destacable a su médico especialista en patología mamaria.

La autoexploración mamaria no debe sustituir el criterio médico ni las mamografías.

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¿QUIÉN DEBE REALIZÁRSELA?

Mensualmente todas las mujeres a partir de  los 20 años, incluyendo a embarazadas, en la lactancia materna, menopaúsicas y aquellas con prótesis mamarias.

 

¿CUÁNDO DEBE REALIZARSE?

En los primeros días del ciclo menstrual, idealmente entre los días 7-10 tras finalizar la menstruación.

En mujeres que no tienen ciclo menstrual (embarazadas, menopaúsicas y ocasionalmente durante la lactancia materna) se debería realizar la autoexploración mensualmente el mismo día de cada mes.

¿QUÉ HALLAZGOS DEBEN LLAMAR LA ATENCIÓN?

Se recomienda contactar con su médico especialista ante la presencia de uno o más de los siguientes hallazgos:

  • Nódulo mamario de nueva aparición.
  • Aumento de tamaño de un nódulo previo.
  • Inflamación/enrojecimiento de la piel mamaria.
  • Retracción de la piel.
  • Descamación de la piel de la mama o el pezón.
  • Salida de líquido por el pezón.

En un elevado porcentaje de casos la presencia de estos hallazgos no estará relacionada con un cáncer de mama, pero constituyen signos de alarma ante los que deberá contactar con su médico para un adecuado diagnóstico.

PREVENCIÓN DEL CÁNCER DE MAMA

El cáncer de mama es el tumor maligno más frecuente entre las mujeres a nivel mundial con aproximadamente un millón y medio de nuevos casos diagnosticados cada año en todo el mundo.

La incidencia del cáncer de mama está aumentando a nivel mundial, principalmente debido al envejecimiento de la población, a la mejoría de los métodos de detección precoz, así como a una mayor concienciación de las mujeres para explorarse los senos de manera regular (que constituye una importante herramienta en la detección precoz del cáncer de mama).

Actualmente, la probabilidad de desarrollar un cáncer de mama es de 1 de cada 8 mujeres a lo largo de su vida, la mayoría de los cuales se diagnostican en un rango de edad que oscila entre los 45-65 años, aunque se han descrito casos de cáncer de mama en prácticamente todas las edades.

 

 DETECCIÓN PRECOZ

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La detección precoz del cáncer de mama ha aumentado significativamente las probabilidades de curación de esta enfermedad (prácticamente el 100% en algunos tipos de tumores),  permitiendo además la realización en la mayoría de los casos de cirugía conservadora de la mama, con unos resultados estéticos muy favorables sin comprometer con ello la posibilidad de curación.

La detección precoz del cáncer de mama consiste en la combinación de la realización de mamografías, exploración clínica realizada por un especialista y la autoexploración mamaria.

 

 

 

FACTORES DE RIESGO

 

  • Sexo: Se da principalmente en la mujer. También puede afectar a hombres aunque la probabilidad es mínima.
  • Edad: Aumenta con la edad de modo que la mayoría de los canceres se desarrollan a partir de los 40 años, aunque hay un porcentaje de mujeres (aproximadamente el 7%) que padecerá la enfermedad antes de los 40.
  • Genes: Existen 2 genes, BRCA1 y BRCA2, que al mutarse pueden provocar la aparición del cáncer de mama.
  • Antecedentes familiares: Cuando un pariente de primer grado (madre, hermana o hija) ha padecido cáncer de mama, se duplica el riesgo de padecerlo. Si es un pariente más lejano (abuela, tía o prima), el riesgo aumenta sólo ligeramente.
  • Antecedentes personales: Cuando una mujer ha padecido ya un cáncer de mama presenta un riesgo elevado de desarrollar una segunda tumoración. Además, haber sufrido un cáncer de colon, ovario o endometrio, también aumenta ese riesgo.
  • Lesiones mamarias no tumorales: Si una mujer ha sido intervenida de una lesión mamaria, deberá preguntar a su médico acerca de la necesidad de un seguimiento más estricto, ya que algunas lesiones consideradas como benignas pueden desarrollarse en cáncer de mama.
  • Períodos menstruales: Cuando antes comienza la menstruación (antes de los 12 años), mayor es el riesgo de sufrir un cáncer de mama, al compararlo con aquellas que comenzaron más tarde. Las mujeres con una menopausia tardía (después de los 55 años) tienen mayor riesgo.
  • Embarazos: las mujeres que no han dado a luz o cuyo primer embarazo ha tenido lugar después de los 35 años.
  • Terapia hormonal sustitutiva: los estrógenos incrementan el riesgo, relacionado con el tiempo de tratamiento (a mayor tiempo más riesgo).
  • Estilo de vida: El abuso de alcohol, el tabaquismo, la obesidad, etc. aumenta el riesgo de padecer un cáncer de mama.
  • La práctica de ejercicio físico de manera continuada disminuye el riesgo.